Desde hoy, 10 de octubre, hasta el 23 de febrero, el Disseny Hub Barcelona acoge la exposición El Océano habla. Nuevas ecologías y nuevas economías del mar, que invita a reflexionar sobre la relación de Barcelona y otras ciudades costeras con el mar en un contexto de cambio climático. A través de proyectos innovadores, la muestra explora los efectos de la actividad humana en los océanos y los desafíos futuros para las comunidades frente al mar.
Comisariada por José Luis de Vicente, director del centro, la exposición presenta una quincena de proyectos locales, nacionales e internacionales de diferentes disciplinas como el diseño, el urbanismo, la arquitectura o la tecnología, enfocados en la interrelación entre humanos y océanos. Con un enfoque en las consecuencias del cambio climático, los proyectos abordan temas como la subida del nivel del mar, la contaminación acústica y la explotación de recursos marítimos.
Cinco de estos proyectos han sido creados específicamente para la exposición. Entre ellos destaca la instalación audiovisual inmersiva Seeing Echoes In the Mind of the Whale (2024), del colectivo inglés Marshmallow Laser Feast, que permite al visitante experimentar el viaje de una ballena y su encuentro con la contaminación acústica generada por la actividad humana.
Otra instalación de nueva creación es Cartografía Crítica de la Barcelona Submarina (2024), creada por el Institute for Postnatural Studies, el centro de experimentación artística con sede en Madrid, en coproducción con Manifesta 15. La pieza retrata los primeros 500 metros de la costa barcelonesa, revelando la biodiversidad submarina y mostrando lo poco que los ciudadanos conocen de su mar cercano.
La sección «Conflictos en la zona de contacto» se enfoca en los problemas derivados de la crisis climática en la costa. Proyectos como la Anatomía de una playa (2024), del estudio de paisajismo Landlab, explora el rediseño de la playa de la Pineda afectada por las obras del Puerto de Tarragona, mostrando soluciones para estabilizar zonas afectadas por la erosión.
También realizada específicamente para la ocasión, When pixels wash ashore (Cuando los píxeles llegan a la orilla) (2024), de Marina Otero Verzier y Daniel Miller, aborda la situación de Tuvalu, un país del Pacífico que desaparecerá bajo el agua debido al aumento del nivel del mar. La instalación analiza la «migración a la nube» que Tuvalu ha emprendido, creando una réplica digital del país en el metaverso.
La muestra también presenta proyectos especulativos sobre el futuro de las comunidades costeras, como la plataforma interactiva Second Sea, que proyecta el impacto de la subida del nivel del mar en ciudades como Barcelona y Nueva York. Además, se destacan propuestas de regeneración ecológica, como los biotopos instalados en el frente marítimo de Barcelona para la restauración de los ecosistemas marinos.
En su conjunto, El Océano habla ofrece una visión crítica y creativa sobre la interconexión entre los océanos y las comunidades humanas, arrojando soluciones innovadoras para los desafíos medioambientales y económicos del futuro.
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